Radiohead o la vuelta de tuerca

RADIOHEAD – EVERYTHING IN ITS RIGHT PLACE (2000)

Genios de las texturas son posiblemente la banda más importante e influyente de las aparecidas en el último tramo del siglo pasado. Han construido un microcosmos en el que si consigues entrar todo en él es inspirador y fascinante. Les encanta asaltar al oyente con sus peculiares estructuras narrativas y armónicas, con sus taciturnas atmósferas, con su inventiva lírica y especialmente con una emoción subyugante con la que han conseguido atrapar a toda una generación y vender más de 30 millones de discos. Si, son más raros que un perro verde, pero su alcance es universal.

Vanguardistas, independientes, sofisticados, experimentales y alternativos hasta el paroxismo son unos autenticos renovadores del lenguaje del rock.

Hasta los no iniciados reconocen lo especiales y mágicos que son, pero para  descifrarlos y amarlos hay que aceptar su código. No es fácil entrar en el mundo de Radiohead, pero una vez dentro es muy difícil que alguien te arranque de sus entrañas.

No puedo ni se elegir una sola canción o un momento de su trayectoria, así que sírvete tú mismo y apaga la luz al salir.

RADIOHEAD – BLOW OUT (1992)

RADIOHEAD – SUBTERRANEAN HOMESICK ALIEN (1997)

RADIOHEAD – EXIT MUSIC (FOR A FILM) (1997)

RADIOHEAD – MORNING BELL (2000)

RADIOHEAD – KNIVES OUT (2001)

RADIOHEAD – I WILL (2003)

RADIOHEAD – IN RAINBOWS LIVE FROM THE BASEMENT (2008)

RADIOHEAD – GIVE UP THE GHOST (2011)

2013 © Javier Llamas

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Lou Reed o lo trágico es magnético

LOU REED – JUST A PERFECT DAY (1972)

El gran inspirador de los malditos, retratista lúcido -que no sobrio- de los excesos de la sociedad contemporánea, padre del rock alternativo con la Velvet Underground y responsable de la convivencia en un mismo espacio de lo más terrible y lo más hermoso.

Lou Reed no es para los tibios o los que se asustan con lo sórdido y lo trágico. Es una fuerza creativa tan apabullante que escuchar discos como Transformer o Berlin te convierten en muy poquita cosa y aún así no puedes dejar de darle las gracias por hacerte partícipe de tal experiencia.

Ha tocado en sus canciones todos los temas que no sueles encontrarte en un capitulo de los Los Lunnis, aunque estos en el fondo den más miedo: Violencia, prostitución, adicción a las drogas, suicidio, aislamiento … todo lo que ser refiere a inadaptación está en su imaginario.

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Fuente de vivencias y experiencias inagotable reflejadas para siempre en los surcos de sus discos y de su cara. Nadie sabe a ciencia cierta si escribió esta canción a su primera mujer, a la heroína, a la amargura, a la nostalgia o a la prima de riesgo, pero escucharla una tarde de domingo es querer que nunca llegue el lunes, cosa que por otra parte no tiene gran mérito.

Desde la Gran Manzana (New York, no Apple) el señor Lou Reed…

2013 © Javier Llamas

Nick Drake o la fragilidad

NICK DRAKE – NORTHERN SKY (1970)

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El trovador del Otoño en constante lucha contra su inseguridad, su insomnio, sus depresiones y la falta de reconocimiento en su época. Combatiendo la fragilidad y los golpes de la mar con canciones a veces desnudas y otras engalanadas con los mejores trajes. Gigante pero quebradizo, frágil pero con una obra sólida que ha perdurado mucho más allá de lo que él pudo compartirla en vida.

Si no tienes el cuerpo para jotas administratelo con precaución, cala hasta los huesos.

Day is Done
From the Morning
Place to Be
Pink Moon
Northern Sky
River Man
At the Chime of a City Clock
Cello Song
Hazey Jane II
Things Behind the Sun
Fly
The Thoughts of Mary Jane
Man In a Shed
Fruit Tree
One of These Things First
Time Has Told Me

2013 © Javier Llamas

Jeff Lyne o un Luis Cobos con clase

ELECTRIC LIGHT ORCHESTRA – CAN’T GET OUT OF MY HEAD (1974)

Mencionarle el nombre de la Electric Light Orchestra a un melómano supone lo mismo que pedirle que pronuncie cinco veces “Candyman” delante de un espejo a la luz de una vela, o bien se acojona, o se parte de risa o lo que es más probable te ignora y te manda a paseo. El caso es que ya casi nadie se los toma en serio.

Arrancaron en los 60 con una primera banda llamada The Move y en los 70 fueron un autentica sensación con sus discos multiplatino llenos de suntuosos arreglos orquestales. La leyenda se afianzó gracias a sus grandilocuentes espectáculos en directo con OVNI incluido en el escenario a modo de tejadillo (lo sé, un cerdito hinchable era mejor idea pero ya se la había apropiado para sí Pink Floyd) aunque el tiempo pasa y no han envejecido bien.

Hoy en día a casi cualquier persona humana se le atraganta la E.L.O. gracias a los deméritos de su líder y compositor Jeff Lyne que, además de lo excesivo y férreo que era a veces con su propia banda repitiendo patrones estéticos, en su faceta de productor se cargó discos de gente tan poco sospechosa como Tom Petty, Roy Orbison o George Harrison, consiguiendo con su impronta que todos sonaran igual.

Aún así y asumiendo plenamente las consecuencias siempre reivindico en privado y en público a este enorme músico, fan acerrimo de los Beatles y George Martin, enorme arreglista de cuerdas, genio de la melodía y responsable de un buen puñado de fantásticas canciones en los casi 50 años de carrera que lleva a sus espaldas.

ELECTRIC LIGHT ORCHESTRA – TAKE ME ON AN ON (1983)

2013 © Javier Llamas

Eva Cassidy o cómo pasar de puntillas dejando huella

EVA CASSIDY – SONGBIRD (1997)

¿Que tienen en común Paul McCartney, Eric Clapton o Sting?

Además del talento innegable, las imposibles de disimular entradas en la azotea y una cuenta corriente que para ti o para mi quisiéramos, les une la devoción por esta interprete que no pudo quedarse mucho tiempo ni en el mundo de la música ni en el del común de los mortales. Falleció – qué palabra tan cursi – con tan solo 33 años.

Aunque había grabado con el pequeño sello Liaison Records y el dinosaurio Blue Note Records varios standards de jazz, r&b y gospel el reconocimiento que experimentó en vida fue casi anécdótico, injusticia que en el recurrido arte de hacer caja a título póstumo que caracteriza a la industria del disco se remedió con el lanzamiento de Eva by Heart al año siguiente de su muerte (1997).

La canción del primer vídeo escrita por Christine McVie (Fleetwood Mac) es tan solo una pincelada de la pequeña pero jugosa cesta de frutas que dejó esta interprete considerada como una de las voces más importantes de su generación.

EVA CASSIDY – FIELDS OF GOLD (1997)

Como anécdota que confirma que los ricos también lloran, Sting afirmó en una entrevista que no pudo contener las lágrimas al escuchar por primera vez esta versión que Eva grabó de su tema Fields of gold incluida en el álbum recopilatorio Songbird de 1998. La lectura que hace Cassidy es un misil tierra-aire directo al corazón.

Nunca llegó a registrar material propio ni fue excesivamente prolífica pero cada cover que hizo Eva Cassidy supone uno de esos extraños casos en los que la versión supera al original.

2013 © Javier Llamas

Nick Cave o el sonido de la taberna

NICK CAVE – WHERE THE WILD ROSES GROW  (1996)

El príncipe de lo oscuro y lo siniestro, de lo violento y lo erótico.

Su banda primigenia y punkarra The Boys Next Door formada en su Australia natal se muda a Londres en 1980 cambiándose el nombre por The Birthday Party y ahí es donde empieza efectivamente la fiesta: Conciertos salvajes, ruido, art-rock desatado, alcohol y drogas duras como para escandalizar y enterrar a casi cualquiera, pero no a Nick Cave, que vuelve a transmutarse en los Bad Seeds y da paso a una etapa mucho más lírica y narrativa en contraste con el expresionismo anterior.

En 1996 toca techo creativo y da el pelotazo a nivel mundial con Murders Ballads, un compendio de canciones sobre asesinatos lleno de colaboraciones y donde Kylie Minogue lejos de arruinar la función está esplendida en esta “Donde las rosas salvajes crecen”. Como “bonus track” ella además le haría compañía por un tiempo cuando se apagaban los focos.

Dos años después vendría el muy interesante The Boatman’s Call, una colaboración con PJ Harvey, el nacimiento de sus gemelos, el semi-retiro para seguir luchando contra las adicciones que arrastraba desde los 70 y otros discos menores que ya no han tocado los resortes comerciales ni emocionales que tocaron los anteriores.

Daba igual, la leyenda estaba escrita.

2013 © Javier Llamas

David Bowie o el hacedor de llaves

DAVID BOWIE – WILD IS THE WIND (1976)

Llaves que han abierto todas las puertas de la emoción y de la música contemporánea, fuente inagotable de inspiración para las generaciones actuales y venideras, puente entre distintas artes escénicas. Un ser enigmático, incomensurable, vanguardista, proto-punk, cabaretero, rey del soul, del glam, del ambient, del hard-rock, del dance-pop y de lo que le apetecía dictar en cada momento.

Ese es Bowie, el mito, el duque blanco, el hacedor de llaves entre todos los hacedores de llaves según esta encuesta del NME: 

http://www.nme.com/news/david-bowie/5406