The Kinks o las Crónicas De Britania

The Kinks son con poco margen para la discusión y por méritos propios, discurso e influencia la tercera banda inglesa de todos los tiempos. Por detrás pero no a eones de distancia de las dos elecciones más obvias (Beatles y Stones) y por delante de luminarias como The Who, Pink Floyd, Queen, Smiths, Genesis, Small Faces, Black Sabbath, The Jam, King Crimson, Police, Madness, Radiohead, Depeche Mode, Joy Division o cualquier otra formación británica legendaria que te venga a la mente.

Quizás Led Zeppelin por su alcance en las generaciones posteriores de Hard Rockers o The Clash – por su mágica amalgama de géneros y cimentación del activismo político en la música contemporánea – podrían aspirar a disputarles esa plaza en el podio, pero a pesar de que me encanten ambos si yo estuviese en ese hipotético consejo de sabios encargado de dirimir la cuestión no sería necesaria la Photo Finish.

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A pesar de no haber sido nunca tratados comercialmente como realmente se merecían y ser de facto la gran banda más infravalorada de la historia, consiguieron meter en cuatro décadas multitud de singles y LP en los Top 20 ingleses y americanos. La falta de sociabilidad de los “Davies Brothers” a los que muchos consideraban tipos algo huraños les perjudicaría en el largo plazo, pero son la élite de la aristocracia del rock y así serán recordados a poco que impere el sentido común. Es tal la cantidad de material brillante que han soltado que su legado es inagotable y de obligado repaso o bien de descubrimiento iniciático si aún tienes la suerte de bucear y paladear por primera vez en su discografía.

Ray Davies, su compositor y alma mater es el cronista británico por excelencia, nadie ha descrito como él ese típico ADN inglés, sin la menor complacencia y sin escatimar en sátira e ingenio a menudo bañados en un poso de melancolía y languidez. Su mirada única repleta de humor negro tiene la elocuencia de un buen observador, su lírica y su ironía sustentada en una voz única y maravillosa son pura cultura popular y recuerdo y memoria imborrable de varias generaciones. 

Si las peleas entre Noel y Liam Gallagher te parecieron épicas no puedes ni imaginarte las grescas que han tenido los dos hermanos Davies en décadas de actividad musical. Ray, el mayor, un tipo introvertido, bastante controlador, dictatorial y narcisista, pero poseedor de uno de los talentos creativos más apabullantes de la historia del siglo XX siempre estuvo al lado y a la vez enfrente de Dave, un guitarrista orgulloso, fresco, genuino, preciso, con nervio (suyos son los endemoniados riff y los power chords de You Really Got Me que muchos atribuyen como el germen del heavy metal y el punk) y más preocupado por pasarlo bien que por buscar un billete a la introspección y a los viajes al interior del alma como los que caracterizaban a su hermano.

Se dice que en los Kinks era Ray quien escribía sobre la vida mientras Dave la vivía.

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Separados desde 1996 y con discos en solitario desde entonces cualquier reunión parece imposible, no solo por cuestiones de salud y la edad que se gastan, sino especialmente por una relación enquistada en el tiempo, turbia y enrarecida por interminables rencillas y luchas fratricidas que se ejemplifican en anécdotas como cuando Ray – guiado por su instinto de genio y único dueño del Scattergories que era el grupo- le ocultaba partes de guitarra a Dave en la mezcla final de algunos discos o en uno de los últimos cumpleaños de su hermano menor le estampó la tarta en la cara, travesuras bastante comunes en eventos de este tipo, pero algo menos habituales cuando los protagonistas tienen más de 60 años. 

Los Kinks y más concretamente Ray compusieron perlas pop a la altura o superiores a las de los Beatles, juguetearon con la Psicodelia antes que ellos, los Floyd, Byrds, Pretty Things y tantos otros adalides del ácido e insertaron música tradicional hindú en una canción pop See My Friend antes que los de Liverpool en Norwegian Wood. Fueron inigualables mezclando la ternura melódica de una nana con la fiereza del garage más descarnado, salpicaron sus canciones con cabaret, music hall o bossa cuando así se lo pedía el cuerpo, inauguraron en los 70 la moda de las operas rock y álbumes conceptuales y se alinearon con corrientes más duras y a veces sonrojantes como el AOR en la década posterior… Tremendos. 

Aunque los 60 son sin duda su momento de esplendor siempre han ido sobrados de recursos y no hay un álbum de ellos que no tenga mil espejos a los que asomarse o un aroma que te embriague.

Vamos en orden cronológico con algunas de mis canciones favoritas de esta enorme banda:

You Really Got Me (1964)

See My Friend (1965)

Don’t Ever Change (1965)

Till The End Of The Day (1965)

I Need You (1965)

Tired Of Waiting For You (1965)

Nothin’ In The World Can Stop Me Worryin’ ‘Bout That Girl (1965)

Too Much On My Mind (1966)

Sunny Afternoon (1966)

Waterloo Sunset (1967)

Lazy Old Sun (1967)

Day’s (1968)

Lola (1970)

The Way Love Used To Be (1971)

Celluloid Heroes (1972)

Headmaster (1975)

No More Looking Back (1975)

Sleepless Night (1977)

Stormy Sky (1977)

Misfits (1978) Álbum completo, por que él lo vale.

Lost And Found (1986)

How Are You (1986)

Only A Dream (1993)

The Informer (1993)

2013 © Javier Llamas 

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Bernardo Bonezzi o el adiós a la imaginación

En esta primera entrada post-veraniega tenía previsto hablar de Ray Davies de los Kinks, que ya tocaba hacerle la genuflexión al maestro, pero ayer me acosté con la terrible noticia de la muerte de Bernardo Bonezzi y sentí que los planes debían cambiar. Tarde, muy tarde llega a este y otros blogs el reconocimiento a este outsider del pop español. En este país tan amigo del homenaje póstumo en forma de parabienes y loas publicas, siempre se reivindica al artista llegado el fatal desenlace y no cuando realmente es el momento.

Madrileño hijo de un italiano y una brasileña llevaba por definición en los genes una vocación cosmopolita que propinó un bofetón al ambiente aún provinciano y tardofranquista del Madrid de finales de los 70. Había mucho de Bowie, Bolan y Ferry en él, pero como una esponja recogía y digería esas influencias y conseguía con su talento transmutarlo en algo nuevo y sorprendente.

Responsable tras su fugaz paso por Kaka De Luxe de dos de los discos más extraños, frescos, surrealistas y audaces del pop español con los Zombies – grupo que fundó con tan solo 13 años-  y gracias a su pasión por el cine y su recámara creativa llena de genio e intelecto viró posteriormente hacia la composición de bandas sonoras, brillando en las películas de Almodovar de los años 80. En los 90 dejó su inimitable impronta trabajando con otros directores llegando a recibir un Goya por la música de Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto.  Fue también autor de sintonías de series de TV, trabajo menor pero necesario para un obrero de la música, que dejó algunos momentos más memorables que otros pero siempre interesantes.

Más dotado como compositor que como interprete la imaginación de Bernardo especialmente con el trabajo en los Zombies trascendía el contexto y los modos de la época y facturaba un ejercicio de estilo que conforman una de las perlas de la New Wave a nivel mundial. Si a esto le añadimos la imagen que tenían, los coros y los bailes de Tesa y las magníficas aportaciones del resto de la banda el cóctel resultante era irresistible.

Fue mi primo Gonzalo (gracias allí donde estés) el que me descubrió su primer disco cuando yo solo tenía nueve años y, aunque a esa edad no está uno para hacer ningún análisis sesudo, recuerdo quedarme inmediatamente atrapado en el microcosmos de un tipo que escribía letras a años luz de los demás compañeros de generación, que cantaba de una forma un tanto peculiar con una dicción imperfecta y que envolvía esa colección de canciones con unos arreglos tan marcianos como fascinantes. No entendía nada, pero no podía abstraerme de algo tan loco. El tiempo ha demostrado que la sombra de ese disco ha sido más que alargada para el indie español contemporaneo.

32 años después aún guardo como oro en paño ese vinilo que heredé de mi primo.

Vamos a dar un repaso al Extraños Juegos que salió en 1980. Escuchado en 2012 puede resultaros algo naif y quizás ingenuo, pero sigue siendo tremendamente moderno y visionario, a la altura o por encima de referentes internacionales como Devo.

ZOMBIES – EXTRAÑOS JUEGOS

ZOMBIES – CONTACTO EN ZURICH

ZOMBIES – ORQUIDEAS MARCHITAS

ZOMBIES – ALOHA (ATARDECER EN EL PACÍFICO)

ZOMBIES – NO PUEDO PERDER MI TIEMPO

ZOMBIES – LA VENGANZA DE TCHULU

ZOMBIES – CLEOPATRA Y LA SERPIENTE

ZOMBIES – LA ENERGÍA DE PLUTÓN

Dos años después llegó el segundo y último álbum de los Zombies, La Muralla China. Quizás no tan inspirado como el anterior pero con un buen puñado de pelotazos New Wave exóticos y seductores, coqueteos orientales, funk desaforado, paisajes oscuros, incursiones tropicales ya apuntadas en su primera obra… más pinceladas de magia Bonezzianas.

 

ZOMBIES – LA MURALLA CHINA

ZOMBIES – LA MASCARA DEL CHAC

ZOMBIES – LA VUELTA DE APOLO

ZOMBIES – INTRIGA SUBMARINA

En 1984 salió al mercado Bönezzi – St. Loüis, un álbum tibiamente apreciado por la crítica tan elegante y hermoso como ninguneado por las listas. Concebido por Bernardo y apoyado en Didi St. Loüis, una por entonces (y ahora) desconocida cantante jamaicana que parece que se la tragó la tierra.

El disco sufrió un batacazo en ventas y salvo su presentación en el mítico programa La Edad De Oro de TVE y alguna promo en la misma caja -menos- tonta de entonces, no tuvo mayor repercusión. Esta incomprensión resultó ser la puntilla que empujó a Bonezzi a encerrarse y dedicarse a componer sus bandas sonoras desde bambalinas.

Bonezzi & St Louis – Banderas

Bonezzi & St Louis – Pecado de Amor (live)

Recluido en los años 90 en su estudio pariendo magníficas bandas sonoras:

Bernando Bonezzi – Mujeres al borde de un ataque de nervios

 

Bernando Bonezzi – El amor perjudica seriamente la salud 

Bernando Bonezzi – Entre Las Piernas 

En la pasada década sacó al mercado la jugosa trilogía La hora del lobo (2004), La hora azul (2006) y La hora del té (2007) y tras El viento sopla donde quiere (2010) este mismo año había publicado un nuevo disco llamado La Esencia De La Ciencia que venía acompañado de una vuelta a los escenarios después de varias décadas de ausencia. Aún no lo tengo muy asimilado y aunque perdura en él su toque maestro es un disco irregular, así que lo dejamos reposar y lo comentamos en otro momento.

Esto y mucho más era Bernardo Bonezzi, infravalorado e injustamente recordado por el gran público tan solo por la maravillosa “Groenlandia”.

Ahora ya conocéis un poco más de su obra.

ZOMBIES – GROENLANDIA

2013 © Javier Llamas

The Church o con la Iglesia hemos topado

Empezaré el artículo pidiéndote que si aún no tienes su álbum Starfish de 1988 ya estás tardando en comprartelo o vendiendo tu alma al diablo para conseguirlo. Fruslerías como ese marcapasos que te insertaron al nacer o un botijo en una romería de verano serán a partir de ahora menos relevantes para ti que esta colección de canciones si lo que realmente te da vida es la buena música.

Después y si te apetece ya podemos añadir al menos otros cuatro títulos enormes de esta banda australiana como el Heyday, el Gold Afternoon Fix , el Priest=Aura o el reciente Untitled #23, pero el Starfish es innegociable.

Vamos con algunas canciones de aquel maravilloso álbum y seguimos “en capilla”:

THE CHURCH – ANTENNA

THE CHURCH – DESTINATION

La misma canción tocada en directo en la RAI italiana, no tiene una gran calidad de audio ni de vídeo pero ilustra cómo se las gastaban sin necesidad del menor artificio de estudio:

THE CHURCH – DESTINATION (Version directo TV)

THE CHURCH – REPTILE

THE CHURCH – HOTEL WOMB

THE CHURCH – NORTH, SOUTH, EAST AND WEST

Y por supuesto “Bajo La Vía Láctea”, lo más parecido que nunca tuvieron a un hit masivo y votada en varías encuestas como la mejor canción australiana del siglo XX:

THE CHURCH – UNDER THE MILKY WAY

Los Church son el típico ejemplo de injusticia humana y divina en la ya por definición injusta “industria” de la música, una propuesta que lo tiene todo a nivel cualitativo pero que incluye algo que rechina y no encaja del todo en los gustos del consumidor. Entraron por la puerta de atrás con una promoción inicial titubeante por parte de EMI agravada por el poco interés de su líder en conceder entrevistas, pero sospecho que van más allá los motivos y la conjura de factores que desembocaron en que nunca hayan estado donde se merecen.

Eran – y siguen siendo por que aún están en activo – mucho más sofisticados, complejos y menos digeribles que la media, las letras hablaban de estados alterados de conciencia, de mitos y fantasía, la música era un “pelín extraña” para los cánones del momento y ellos se mostraban irreductibles cuando se les pedía desde su compañía discográfica que enseñasen su cara más comercial. Nunca buscaron ser una fabrica de éxitos ni quisieron casarse con nadie, apostaron por seguir una linea de coherencia y honestidad que les relegó a grupo de culto cuyos seguidores nos contamos por cientos de miles en vez de millones, pero que los veneramos y defendemos a capa y espada. Son únicos, mágicos, inimitables, enigmáticos, un derroche constante de estilo y poesía.

De su arranque new wave y neo-psicodelico en sus orígenes evolucionando hacia una suerte de Pop/Rock progresivo en su etapa intermedia hasta el cuasi Space-Rock ampuloso de los últimos discos nunca han dejado de crecer.

Se sacaron de la chistera unas enormes atmósferas envolventes y delays combinados con reverberaciones antes de que U2 popularizasen la formula en los 80. Iban por delante y desde luego podrían darles hoy en día unas cuantas lecciones a Coldplay y otras luminarias británicas actuales de lo que significa épica con clase, sin excesos o recursos populistas. Mientras ellos surcan océanos gran parte de sus imitadores -confesos o no- son incapaces de salir de la charca.

Os propongo una pequeña selección de mis canciones favoritas entre la treintena de discos que llevan publicados. No te olvides como siempre de poner los vídeos Youtube a la máxima calidad con el volumen “al 11” para no perderte los pequeños matices y sobre todo tomártelo con calma, no es plan de meterse casi 35 años de leyenda en una dosis rápida.

El primer single de su primer álbum de 1981 Of Skins And Hearts en una toma actual orquestada:

THE CHURCH – THE UNGUARDED MOMENT 

Del disco de 1982 The Blurred Crusade:

THE CHURCH – ALMOST WITH YOU

El mismo tema desnudo solo con una guitarra acústica, el autentico detector de Rayos-X en el proceso de composición para averiguar si una canción es buena o no:

THE CHURCH – ALMOST WITH YOU (Versión acústica)

THE CHURCH – TO BE IN YOUR EYES

Del disco de 1983 Seance :

Esto es darle empaque a un estribillo sin verlo venir desde la estrofa:

THE CHURCH – IT’S NO REASON

Del disco de 1984 Remote Luxury:

THE CHURCH – SHADOW CABINET

THE CHURCH – NO EXPLANATION

Del disco de 1985 Heyday:

THE CHURCH – MYRRH

THE CHURCH – TANTALIZED

Si las tormentas de arena se atreviesen a ir más allá del silbido, seguro que tendrían un sonido similar a esta toma en directo:

THE CHURCH – TANTALIZED (Versión con orquesta)

THE CHURCH – TRISTESSE

THE CHURCH – COLOMBUS

THE CHURCH – AS YOU WILL

Del disco de 1990 Gold Afternoon Fix:

THE CHURCH – METROPOLIS

THE CHURCH – PHAROAH

THE CHURCH – YOU’RE STILL BEAUTIFUL

THE CHURCH – TERRA NOVA CAIN

Del disco de 1992 Priest=Aura:

THE CHURCH – PARADOX

THE CHURCH – FEEL

THE CHURCH – FILM

Del disco de 1996 Magician Among The Spirits:

THE CHURCH – WELCOME

Del disco de 2002 After Everything Now This:

THE CHURCH – REPRIEVE

THE CHURCH – RADIANCE

Del disco de 2006 Uninvited, Like The Clouds:

THE CHURCH – DAY 5

Del disco de 2009 Untitled #23:

THE CHURCH – HAPPENSTANCE

THE CHURCH – OPERETTA

THE CHURCH – SUNKEN SUN

Para acabar este extenso recorrido (se nota que me pierden) en busca de la canción perfecta entre su discografía, la famosa Under The Milky Way en directo en 2010 con motivo de su entrada en el ARIA Hall Of Fame australiano, algo así como la versión marsupial del Hall Of Fame americano, que dicho sea de paso después de más de tres décadas de carrera sigue mirando hacia otro lado sin reconocerles sus méritos. Ingratos.

THE CHURCH – UNDER THE MILY WAY (ARIA Hall of Fame 2010 live)

Si tienes un rato y un buen nivel de inglés no te pierdas el discurso de este evento por parte de su cantante y bajista Steve Kilbey, una buena muestra de qué gente tan especial se trata:

2013 © Javier Llamas

Lecturas recomendadas:

http://es.wikipedia.org/wiki/The_Church

http://anotherlostshark.com/2010/10/29/the-church-inducted-into-aria-hall-of-fame/

Double o un one-hit-wonder memorable

DOUBLE – THE CAPTAIN OF HER HEART

A mediados de los años 80 apareció casi de la nada este dúo suizo con un bombazo que literalmente se comió la listas de éxito del viejo continente, llegando incluso a entrar dentro de los exclusivos 16 primeros puestos del Billboard americano.

Escuchado en 2012 y a pesar de la terrible producción de batería electrónica propia de la época, aún sigue manteniendo ese aura de misterio, de elegancia, de decadencia. La canción planea sobre un bonito riff de piano con arreglos de saxo y consigue crear gracias también a la cruda pronunciación germánica del cantante una atmósfera realmente única. A mi personalmente me sugiere calles lluviosas de alguna vieja ciudad europea, gabardinas, calles empedradas, edificios majestuosos, mujeres sofisticadas, intrigas palaciegas… Posiblemente a ti solo una canción ochentera sonrojante, estás en tu derecho.

Parece música de dormitorio en una década plagada de buenos ejemplos, pero es mucho más que eso, es una sensibilidad especial de las bandas que surgieron en Centro- Europa -otro día hablamos de esto- que hace tiempo ya desapareció.

La formula no era nueva y Raise the Dragon (Después rebautizados como “Intimate Strangers”) con The Blue Hour  ya habían apuntado hacia esa dirección en 1984, pero con resultados algún escalón por debajo:

RAISE THE DRAGON – THE BLUE HOUR

En 1987 Double sacaron su segundo álbum Dou3le pero el éxito ya no les sonrió a pesar de contener interesantes canciones. Visto el panorama se separaron, uno de ellos siguió una discreta carrera como solista y el otro el camino directo a la morgue de un ataque al corazón, por tenerlo tan grande.

2013 © Javier Llamas

Jim Morrison o la estrella fugaz que no desaparece

Tengo cuerpo de The Doors pero ni la menor gana de escribir hoy, así que a disfrutar de la música y de los textos de Morrison…

THE DOORS – THE CRYSTAL SHIP

THE DOORS – LOVE STREET

THE DOORS –  RIDERS ON THE STORM

THE DOORS –  THE END

THE DOORS –  TOUCH ME

Roger Hodgson o el agúdo celestial

ROGER HODGSON – LOVERS IN THE WIND

Agúdo por su manera de abordar temas filosóficos y espirituales en sus letras y agúdo por su tesitura de voz, una de las más altas y expresivas de la historia del pop.

SUPERTRAMP – A SOAPBOX OPERA (LIVE PARIS)

Miembro fundador de Supertramp se fue de una banda cuyos discos Crime Of The Century y Breakfast in America tuvieron tal impacto que se calcula que en uno de cada diez hogares en Norteamérica hay al menos una copia.

A palos desde los 80 con Rick Davies  – el otro 50% creativo de su antiguo grupo – fue imposible juntarlos para la gira del 40 Aniversario de la banda en el 2010. Aunque ni Roger ni Rick lo han confesado abiertamente, la primera canción de cada uno de sus discos tras la separación bien podrían habérsela dedicado mutuamente. Entre otras cosas, “Cannonball” de Rick Davies habla de “un mentiroso en quien puse toda mi confianza” y “Had a Dream” de Hodgson de “un hombre a quien no se puede mirar a la cara”.

Se adoran, vaya.

Una autentica pena puesto que aunque componían por separado el catálogo de la banda, la magia que creaban entre ambos daba momentos como este:

SUPERTRAMP – DON’T LEAVE ME NOW

2013 © Javier Llamas



Radiohead o la vuelta de tuerca

RADIOHEAD – EVERYTHING IN ITS RIGHT PLACE (2000)

Genios de las texturas son posiblemente la banda más importante e influyente de las aparecidas en el último tramo del siglo pasado. Han construido un microcosmos en el que si consigues entrar todo en él es inspirador y fascinante. Les encanta asaltar al oyente con sus peculiares estructuras narrativas y armónicas, con sus taciturnas atmósferas, con su inventiva lírica y especialmente con una emoción subyugante con la que han conseguido atrapar a toda una generación y vender más de 30 millones de discos. Si, son más raros que un perro verde, pero su alcance es universal.

Vanguardistas, independientes, sofisticados, experimentales y alternativos hasta el paroxismo son unos autenticos renovadores del lenguaje del rock.

Hasta los no iniciados reconocen lo especiales y mágicos que son, pero para  descifrarlos y amarlos hay que aceptar su código. No es fácil entrar en el mundo de Radiohead, pero una vez dentro es muy difícil que alguien te arranque de sus entrañas.

No puedo ni se elegir una sola canción o un momento de su trayectoria, así que sírvete tú mismo y apaga la luz al salir.

RADIOHEAD – BLOW OUT (1992)

RADIOHEAD – SUBTERRANEAN HOMESICK ALIEN (1997)

RADIOHEAD – EXIT MUSIC (FOR A FILM) (1997)

RADIOHEAD – MORNING BELL (2000)

RADIOHEAD – KNIVES OUT (2001)

RADIOHEAD – I WILL (2003)

RADIOHEAD – IN RAINBOWS LIVE FROM THE BASEMENT (2008)

RADIOHEAD – GIVE UP THE GHOST (2011)

2013 © Javier Llamas